
- Jamás se juega con un hacha.
- Jamás se corre con un hacha en las manos.
- Jamás se tira o se arroja un hacha.
- Hay que tener en cuenta que un hacha afilada es más útil que un hacha embotada y menos peligrosa debido a que no rebota, por lo cual debemos tenla siempre afilada.
- Nunca utilices la parte de atrás de un hacha como un martillo porque lo único que conseguirías sería desequilibrarlo.
- Engrasa siempre el hacha en la temporada de la lluvia para evitar que se te oxide y envuélvela siempre engrasada y en papel de periódicos cuando no la uses.
- Si el mango se te desacopla lo meterás en agua unas 2 o 3 horas para que la madera se expanda y vuelva a encajarse.
- Cuando hace mucho frío, antes de cortar, debes de calentar un poco el filo en una llama para evitar que el metal salte y se astille a consecuencia de un golpe violento.
- Nunca se golpea contra un árbol el hacha para sujetarla, esto debe hacerse contra un tronco seco o mejor, guardarla en su funda.
- No talarás ningún árbol sin el permiso de su dueño o de las autoridades ni sin que luego lo vallas a utilizar, hay que recordar que un árbol grande puede tardar desde 10 años hasta cerca de los 100 para tener una altura considerable.
- El hacha no se deja tirada por el suelo para que se oxide o que alguien pueda clavársela en un pie, sin olvidar de que también la puedes perder.
- Si clavas tu hacha contra la hierba o en el suelo lo único que se consigue es embotar el filo y crearle dientes.
